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Historia Alpens: El pueblo de Alpens empieza a ser bien conocido a finales del siglo XVI, gracias al archivo parroquial que se conserva en el Archivo Diocesano de Vic. Es un pueblo agrícola y ganadero con aspecto de pueblo de montaña, situado al pie de la sierra de Santa Margarida de Vinyoles, apenas a la cabecera de la Riera Gavarresa. En los siglos XVII y XVIII adquirió el actual trazado de calles estrechas, con casas de piedra de bonitos portales y ventanas con dinteles con las fechas de edificación y los nombres de los constructores. Es remarcable la armoniosa plaza alargada, con edificios de piedra uniformes, donde se encuentra la casa de la villa.
La iglesia parroquial de Santa Maria es un edificio barroco-neoclásico, muy modificado. Reedificada en 1708, quemada durante la primera guerra Carlista (1833-40) y restaurada en 1840-45, guarda el altar mayor y algún altar lateral del siglo XVI, y la capilla Fonda o del Santísimo es del 1846. El campanario es de los siglos XV-XVI y se en renovó la balaustrada en el siglo XVIII.
Todo el término pertenecía a la demarcación del castillo de la Guàrdia de Ripoll, cerca del santuario de Santa Margarida de Vinyoles, dentro del término de les Llosses, y era formado por las parroquias de Santa Maria d'Alpens y de Sant Pere de Serrallonga. La noticia más antigua es del 1074, año que el noble Folc legó al monasterio de Ripoll un cortijo situado a Santa María de Pintos. El monasterio, ya desde el principio el señor alodial más importante del término, se convirtió en señor total cuando el abad Ramon de Savarrés adquirió en 1363 la jurisdicción de todo el término del castillo de la Guardia con sus nueve parroquias, el cual fue cedido como dotación del monje bodeguero de Ripoll.
Ante la casa núm. 2 de la calle del Graell murió, el 9 de julio de 1873, el brigadier Josep Cabrinetty, hijo de Palma de Mallorca, en un enfrentamiento entre las tropas gubernamentales que comandaba y las carlistas del general Savalls. Parece que murió de un disparo en la nuca disparado desde el campanario de la iglesia de Santa María, pero, debido a la indisciplina que había en las tropas republicanas, corrió la noticia de que había sido muerto por sus propios soldados. Los carlistas ganaron aquí la llamada batalla de Alpens, y el pretendiente Carlos VII hizo acuñar una medalla conmemorativa y dio a Savalls el título de marqués de Alpens.