Sant Martí de Centelles
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Sant Martí de Centelles

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LA PREHISTORIA

:

La ocupación del actual término en tiempos prehistóricos viene evidenciada por la abundante dispersión de material lítico y por la presencia del dolmen del Duc, megalito situado en una pequeña colina en la orilla derecha del río Congost. El dolmen continúa la línea de monumentos megalíticos de la Serra de l’Arca de Aiguafreda, en la orilla opuesta del Congost. Sin embargo, todavía se desconocen los espacios de habitat de estos primeros grupos humanos y su campo de actuación.

LA ÉPOCA ROMANA:


La falta tanto de hallazgos como de investigaciones específicas hacen que haya un desconocimiento total de la historia local hasta la época romana, y todavía de manera muy limitada. Ciertamente, el papel del valle del Congost como zona de paso en época clásica viene evidenciada por el hallazgo del conjunto de seis miliarios de las Cannes y un tramo de vía romana, ambos en el municipio de Centelles, del siglo II dC La excavación arqueológica realizada en el Puente de la Abeja, aunque permitió documentar parte de un camino empedrado que podía haber sido el mismo lugar por donde se situaba el itinerario del camino romano, no fue concluyente, ya que la vía habría sufrido varias fases y reparaciones en épocas posteriores.

LA ÉPOCA MEDIEVAL Y MODERNA:


El actual término municipal entra en la historia escrita en 898 con motivo de la consagración de la parroquia de San Martín de Congost (Aiguafreda), a la que se le adscriben la capilla del castillo de San Esteban (después de los Centelles o San Martí) y los asentamientos rurales de Noctebona, Casulas, Sentelias, Balona, Mammola, valle Asen, villare Ninfridi, y villare Rigbaldo; todos ubicados en el término municipal. En la misma época también se menciona el vilar Danihelis. De hecho, el actual municipio de San Martín se formó con la unión de tres parroquias de origen medieval: San Pedro de Valldan, San Miguel Sesperxes y Sant Martí de Centelles. Las tres estaban incorporadas, en cuanto a la jurisdicción civil, en la baronía y después condado (1599) del castillo de los Centelles. Así, a partir de los siglos IX-XII, el territorio y su gente quedaron encuadrados en una doble red eclesiástica y castral que perduró hasta el siglo XIX, cuando la disgregación del condado dio origen al municipio contemporáneo. En el término de San Pedro de Valldan, centrado en torno a la capilla de Santiago, se fue creando a partir de la Baja Edad Media el vecindario de la Abeja, actual casco urbano del municipio.

SANT PERE DE VALLDANEU:


La parroquia de Valldaneu recibió su nombre del "vilar de Daniel" ("vilar Danihelis") documentado hacia el año 900. El asentamiento temprano se convirtió en la cabeza de un distrito parroquial con la construcción de la iglesia de San Pedro, documentada por primera vez en el año 1007. Durante la Edad Media, la población fue fundamentalmente disperso, en forma de masías (Valldaneu, L’Oller, Castellar, Esglésies, etc.). A partir de los siglos XV-XVI, en el extremo septentrional de la parroquia, se desarrolló el núcleo de la Abeja, en torno a unos molinos hidráulicos y del mas Abella-Vila.

LA PREHISTORIA

:

La ocupación del actual término en tiempos prehistóricos viene evidenciada por la abundante dispersión de material lítico y por la presencia del dolmen del Duque, megalito situado en una pequeña colina en la orilla derecha del río Congost. El dolmen continúa la línea de monumentos megalíticos de la Sierra del Arca de Aiguafreda, en la orilla opuesta del Congost. Sin embargo, todavía se desconocen los espacios de habitat de estos primeros grupos humanos y su campo de actuación.

LA ÉPOCA ROMANA:


La falta tanto de hallazgos como de investigaciones específicas hacen que haya un desconocimiento total de la historia local hasta la época romana, y todavía de manera muy limitada. Ciertamente, el papel del valle del Congost como zona de paso en época clásica viene evidenciada por el hallazgo del conjunto de seis miliarios de las Cannes y un tramo de vía romana, ambos en el municipio de Centelles, del siglo II dC La excavación arqueológica realizada en el Puente de la Abeja, aunque permitió documentar parte de un camino empedrado que podía haber sido el mismo lugar por donde se situaba el itinerario del camino romano, no fue concluyente, ya que la vía habría sufrido varias fases y reparaciones en épocas posteriores.

LA ÉPOCA MEDIEVAL Y MODERNA:


El actual término municipal entra en la historia escrita en 898 con motivo de la consagración de la parroquia de San Martín de Congost (Aiguafreda), a la que se le adscriben la capilla del castillo de San Esteban (después de los Centelles o San Martí) y los asentamientos rurales de Noctebona, Casulas, Sentelias, Balona, Mammola, valle Asen, villare Ninfridi, y villare Rigbaldo; todos ubicados en el término municipal. En la misma época también se menciona el vilar Danihelis. De hecho, el actual municipio de San Martín se formó con la unión de tres parroquias de origen medieval: San Pedro de Valldan, San Miguel Sesperxes y Sant Martí de Centelles. Las tres estaban incorporadas, en cuanto a la jurisdicción civil, en la baronía y después condado (1599) del castillo de los Centelles. Así, a partir de los siglos IX-XII, el territorio y su gente quedaron encuadrados en una doble red eclesiástica y castral que perduró hasta el siglo XIX, cuando la disgregación del condado dio origen al municipio contemporáneo. En el término de San Pedro de Valldan, centrado en torno a la capilla de Santiago, se fue creando a partir de la Baja Edad Media el vecindario de la Abeja, actual casco urbano del municipio.

SAN PEDRO DE Valldan:


La parroquia de Valldan recibió su nombre del "vilar de Daniel" ("vilar Danihelis") documentado hacia el año 900. El asentamiento temprano se convirtió en la cabeza de un distrito parroquial con la construcción de la iglesia de San Pedro, documentada por primera vez en el año 1007. Durante la Edad Media, la población fue fundamentalmente disperso, en forma de masías (Valldan, El Oller, Castellar, Iglesias, etc.). A partir de los siglos XV-XVI, en el extremo septentrional de la parroquia, se desarrolló el núcleo de la Abeja, en torno a unos molinos hidráulicos y del mas Abeja-Villa.

LA PREHISTORIA

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La ocupación del actual término en tiempos prehistóricos viene evidenciada por la abundante dispersión de material lítico y por la presencia del dolmen del Duque, megalito situado en una pequeña colina en la orilla derecha del río Congost. El dolmen continúa la línea de monumentos megalíticos de la Sierra del Arca de Aiguafreda, en la orilla opuesta del Congost. Sin embargo, todavía se desconocen los espacios de habitat de estos primeros grupos humanos y su campo de actuación.

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LA ÉPOCA ROMANA: La falta tanto de hallazgos como de investigaciones específicas hacen que haya un desconocimiento total de la historia local hasta la época romana, y todavía de manera muy limitada. Ciertamente, el papel del valle del Congost como zona de paso en época clásica viene evidenciada por el hallazgo del conjunto de seis miliarios de las Cannes y un tramo de vía romana, ambos en el municipio de Centelles, del siglo II dC La excavación arqueológica realizada en el Puente de la Abeja, aunque permitió documentar parte de un camino empedrado que podía haber sido el mismo lugar por donde se situaba el itinerario del camino romano, no fue concluyente, ya que la vía habría sufrido varias fases y reparaciones en épocas posteriores.
LA ÉPOCA MEDIEVAL Y MODERNA:
El actual término municipal entra en la historia escrita en 898 con motivo de la consagración de la parroquia de San Martín de Congost (Aiguafreda), a la que se le adscriben la capilla del castillo de San Esteban (después de los Centelles o San Martí) y los asentamientos rurales de Noctebona, Casulas, Sentelias, Balona, Mammola, valle Asen, villare Ninfridi, y villare Rigbaldo; todos ubicados en el término municipal. En la misma época también se menciona el vilar Danihelis. De hecho, el actual municipio de San Martín se formó con la unión de tres parroquias de origen medieval: San Pedro de Valldan, San Miguel Sesperxes y Sant Martí de Centelles. Las tres estaban incorporadas, en cuanto a la jurisdicción civil, en la baronía y después condado (1599) del castillo de los Centelles. Así, a partir de los siglos IX-XII, el territorio y su gente quedaron encuadrados en una doble red eclesiástica y castral que perduró hasta el siglo XIX, cuando la disgregación del condado dio origen al municipio contemporáneo. En el término de San Pedro de Valldan, centrado en torno a la capilla de Santiago, se fue creando a partir de la Baja Edad Media el vecindario de la Abeja, actual casco urbano del municipio.SAN PEDRO DE Valldan:
La parroquia de Valldan recibió su nombre del "vilar de Daniel" ("vilar Danihelis") documentado hacia el año 900. El asentamiento temprano se convirtió en la cabeza de un distrito parroquial con la construcción de la iglesia de San Pedro, documentada por primera vez en el año 1007. Durante la Edad Media, la población fue fundamentalmente disperso, en forma de masías (Valldan, El Oller, Castellar, Iglesias, etc.). A partir de los siglos XV-XVI, en el extremo septentrional de la parroquia, se desarrolló el núcleo de la Abeja, en torno a unos molinos hidráulicos y del mas Abeja-Villa.
SAN MIGUEL SESPERXES:
La iglesia parroquial de San Miguel Sesperxes está documentada desde el siglo XII centrando un término extendido por la parte sur del Plan de la Garga. Este se completa con las masías del Melocotonero, en Febrero y un amplio conjunto de masías situadas al pie del antiguo camino de Sant Feliu de Codines.
>IRIS DE CENTELLES:
La parroquia que dio nombre al municipio contemporáneo se encuentra en el sector septentrional del término, debajo mismo del castillo de los Centelles, centro de la baronía homónima. La parroquia ya existía en el año 1031 y estructuraba una extensa demarcación entorno del antiguo camino de Santa Coloma de Centelles en Sant Feliu de Codines en Centelles. El nombre de la parroquia y, por consiguiente, del actual municipio provienen de la "villa Sentilias", antiguo asentamiento rural ubicado en las inmediaciones de la parroquia, de la que tomaron nombre sucesivamente el linaje de los Centelles, el castillo que dominaban ( antes dicho de San Esteban) y, a partir del siglo XVI, la ciudad de Santa Coloma ahora Centelles. El poblamiento, siempre disperso y en forma de lujo, comprendía numerosas casas, a veces agrupadas pero sin llegar a formar núcleos, como en el caso del Rincón de la Fuente o el vecindario de las Comes. Muchas casas son de origen medieval, con añadidos de casas y granjas vinculadas a la reorganización del poblamiento medieval de los siglos XVII y XVIII.
>El municipio CONTEMPORÁNEO:
Al crearse el 1834 los partidos judiciales, el condado de Centelles se partió. Las cinco parroquias del condado y alcaldía de Centelles se segregaron y Sant Martí de Centelles, con San Miguel Sesperxes; San Pedro de Valldeneu, con la Abeja; y San Fructuoso de Balenyà, con los Hostalets, se incorporaron al partido judicial de Vic. A principios de los 40 se creó el municipio de San Martín-Valldeneu-Balenyà, que se dividió de nuevo en 1845, quedando iris y Valldeneu como municipio de Sant Martí de Centelles, siendo su primer alcalde Francisco Pou. En 1842, el municipio tenía 542 habitantes.

EL VECINDARIO DE LA ABEJA:
El núcleo de la Abeja nació en torno a unos molinos hidráulicos y un cortijo llamado Abeja (apilar), que se documentan a partir del siglo XII entre la orilla izquierda del río Congost y el camino real (antigua vía romana) de Granollers a Vic. El año 1433, los Abella se trasladaron a Granollers, venden el pero, el hostal adosado y los molinos a Bartolomé Villa. Los Villa fueron los verdaderos impulsores del núcleo mediante establecimientos que dieron lugar a la carnicería, herrería y molinos de paños. El núcleo se construyó en torno a la plaza mayor, situada en la confluencia de los caminos del Congost (convertido en Calle Nueva) y de Valldan, donde todavía hoy hay casas de los siglos XVI, XVII y XVIII. El año 1740 se construyó el puente de la Abeja sobre el Congost como paso alternativo en la palanca o vado situado antes aguas arriba, lo que propició aún más el desarrollo del núcleo y su conexión con el vecindario de Aiguafreda al otro lado del río. La Abeja, pues, entró en la contemporaneidad como un verdadero núcleo de servicios del camino real.
DE LA COLONIA OLLER A NUESTROS DÍAS:
El núcleo de la Abeja experimentó la siguiente empuje con la llegada de las comunicaciones modernas: la carretera a mediados del siglo XIX y, sobre todo, el tren en 1876. La mejora de la comunicación con Barcelona propició el asentamiento de veraneantes y la creación de la Colonia Oller a principios del siglo XX. Impulsada por el dueño del antiguo pero homónimo, la Colonia se estuctura como una pequeña ciudad-jardín que disponía de todos los servicios, piscina y restaurante primero y, después de la guerra civil, de la capilla de Nª Sª de los Ángeles . En 1921 llegó la corriente eléctrica y en 1929 la electrificación de la línea del ferrocarril. Después de un crecimiento a ritmo lento experimentado en la segunda mitad del siglo XX, tanto el núcleo de la Abeja como el sector de la Colonia Oller se desarrollaron en el marco del boom constructivo de principios del siglo XXI y acabaron formando un núcleo urbano , aunque de dimensiones modestas, continu
SAN MIGUEL SESPERXES:
La iglesia parroquial de San Miguel Sesperxes está documentada desde el siglo XII centrando un término extendido por la parte sur del Plan de la Garga. Este se completa con las masías del Melocotonero, en Febrero y un amplio conjunto de masías situadas al pie del antiguo camino de Sant Feliu de Codines.
IRIS DE CENTELLES:
La parroquia que dio nombre al municipio contemporáneo se encuentra en el sector septentrional del término, debajo mismo del castillo de los Centelles, centro de la baronía homónima. La parroquia ya existía en el año 1031 y estructuraba una extensa demarcación entorno del antiguo camino de Santa Coloma de Centelles en Sant Feliu de Codines en Centelles. El nombre de la parroquia y, por consiguiente, del actual municipio provienen de la "villa Sentilias", antiguo asentamiento rural ubicado en las inmediaciones de la parroquia, de la que tomaron nombre sucesivamente el linaje de los Centelles, el castillo que dominaban ( antes dicho de San Esteban) y, a partir del siglo XVI, la ciudad de Santa Coloma ahora Centelles. El poblamiento, siempre disperso y en forma de lujo, comprendía numerosas casas, a veces agrupadas pero sin llegar a formar núcleos, como en el caso del Rincón de la Fuente o el vecindario de las Comes. Muchas casas son de origen medieval, con añadidos de casas y granjas vinculadas a la reorganización del poblamiento medieval de los siglos XVII y XVIII.
El municipio CONTEMPORÁNEO:
Al crearse el 1834 los partidos judiciales, el condado de Centelles se partió. Las cinco parroquias del condado y alcaldía de Centelles se segregaron y Sant Martí de Centelles, con San Miguel Sesperxes; San Pedro de Valldeneu, con la Abeja; y San Fructuoso de Balenyà, con los Hostalets, se incorporaron al partido judicial de Vic. A principios de los 40 se creó el municipio de San Martín-Valldeneu-Balenyà, que se dividió de nuevo en 1845, quedando iris y Valldeneu como municipio de Sant Martí de Centelles, siendo su primer alcalde Francisco Pou. En 1842, el municipio tenía 542 habitantes.
EL VECINDARIO DE LA ABEJA:
El núcleo de la Abeja nació en torno a unos molinos hidráulicos y un cortijo llamado Abeja (apilar), que se documentan a partir del siglo XII entre la orilla izquierda del río Congost y el camino real (antigua vía romana) de Granollers a Vic. El año 1433, los Abella se trasladaron a Granollers, venden el pero, el hostal adosado y los molinos a Bartolomé Villa. Los Villa fueron los verdaderos impulsores del núcleo mediante establecimientos que dieron lugar a la carnicería, herrería y molinos de paños. El núcleo se construyó en torno a la plaza mayor, situada en la confluencia de los caminos del Congost (convertido en Calle Nueva) y de Valldan, donde todavía hoy hay casas de los siglos XVI, XVII y XVIII. El año 1740 se construyó el puente de la Abeja sobre el Congost como paso alternativo en la palanca o vado situado antes aguas arriba, lo que propició aún más el desarrollo del núcleo y su conexión con el vecindario de Aiguafreda al otro lado del río. La Abeja, pues, entró en la contemporaneidad como un verdadero núcleo de servicios del camino real.
DE LA COLONIA OLLER A NUESTROS DÍAS:
El núcleo de la Abeja experimentó la siguiente empuje con la llegada de las comunicaciones modernas: la carretera a mediados del siglo XIX y, sobre todo, el tren en 1876. La mejora de la comunicación con Barcelona propició el asentamiento de veraneantes y la creación de la Colonia Oller a principios del siglo XX. Impulsada por el dueño del antiguo pero homónimo, la Colonia se estuctura como una pequeña ciudad-jardín que disponía de todos los servicios, piscina y restaurante primero y, después de la guerra civil, de la capilla de Nª Sª de los Ángeles . En 1921 llegó la corriente eléctrica y en 1929 la electrificación de la línea del ferrocarril. Después de un crecimiento a ritmo lento experimentado en la segunda mitad del siglo XX, tanto el núcleo de la Abeja como el sector de la Colonia Oller se desarrollaron en el marco del boom constructivo de principios del siglo XXI y acabaron formando un núcleo urbano , aunque de dimensiones modestas, continuo
SAN MIGUEL SESPERXES:
La iglesia parroquial de San Miguel Sesperxes está documentada desde el siglo XII centrando un término extendido por la parte sur del Plan de la Garga. Este se completa con las masías del Melocotonero, en Febrero y un amplio conjunto de masías situadas al pie del antiguo camino de Sant Feliu de Codines.
IRIS DE CENTELLES:
La parroquia que dio nombre al municipio contemporáneo se encuentra en el sector septentrional del término, debajo mismo del castillo de los Centelles, centro de la baronía homónima. La parroquia ya existía en el año 1031 y estructuraba una extensa demarcación entorno del antiguo camino de Santa Coloma de Centelles en Sant Feliu de Codines en Centelles. El nombre de la parroquia y, por consiguiente, del actual municipio provienen de la "villa Sentilias", antiguo asentamiento rural ubicado en las inmediaciones de la parroquia, de la que tomaron nombre sucesivamente el linaje de los Centelles, el castillo que dominaban ( antes dicho de San Esteban) y, a partir del siglo XVI, la ciudad de Santa Coloma ahora Centelles. El poblamiento, siempre disperso y en forma de lujo, comprendía numerosas casas, a veces agrupadas pero sin llegar a formar núcleos, como en el caso del Rincón de la Fuente o el vecindario de las Comes. Muchas casas son de origen medieval, con añadidos de casas y granjas vinculadas a la reorganización del poblamiento medieval de los siglos XVII y XVIII.
El municipio CONTEMPORÁNEO:
Al crearse el 1834 los partidos judiciales, el condado de Centelles se partió. Las cinco parroquias del condado y alcaldía de Centelles se segregaron y Sant Martí de Centelles, con San Miguel Sesperxes; San Pedro de Valldeneu, con la Abeja; y San Fructuoso de Balenyà, con los Hostalets, se incorporaron al partido judicial de Vic. A principios de los 40 se creó el municipio de San Martín-Valldeneu-Balenyà, que se dividió de nuevo en 1845, quedando iris y Valldeneu como municipio de Sant Martí de Centelles, siendo su primer alcalde Francisco Pou. En 1842, el municipio tenía 542 habitantes.
EL VECINDARIO DE LA ABEJA:
El núcleo de la Abeja nació en torno a unos molinos hidráulicos y un cortijo llamado Abeja (apilar), que se documentan a partir del siglo XII entre la orilla izquierda del río Congost y el camino real (antigua vía romana) de Granollers a Vic. El año 1433, los Abella se trasladaron a Granollers, venden el pero, el hostal adosado y los molinos a Bartolomé Villa. Los Villa fueron los verdaderos impulsores del núcleo mediante establecimientos que dieron lugar a la carnicería, herrería y molinos de paños. El núcleo se construyó en torno a la plaza mayor, situada en la confluencia de los caminos del Congost (convertido en Calle Nueva) y de Valldan, donde todavía hoy hay casas de los siglos XVI, XVII y XVIII. El año 1740 se construyó el puente de la Abeja sobre el Congost como paso alternativo en la palanca o vado situado antes aguas arriba, lo que propició aún más el desarrollo del núcleo y su conexión con el vecindario de Aiguafreda al otro lado del río. La Abeja, pues, entró en la contemporaneidad como un verdadero núcleo de servicios del camino real.
DE LA COLONIA OLLER A NUESTROS DÍAS:
El núcleo de la Abeja experimentó la siguiente empuje con la llegada de las comunicaciones modernas: la carretera a mediados del siglo XIX y, sobre todo, el tren en 1876. La mejora de la comunicación con Barcelona propició el asentamiento de veraneantes y la creación de la Colonia Oller a principios del siglo XX. Impulsada por el dueño del antiguo pero homónimo, la Colonia se estuctura como una pequeña ciudad-jardín que disponía de todos los servicios, piscina y restaurante primero y, después de la guerra civil, de la capilla de Nª Sª de los Ángeles . En 1921 llegó la corriente eléctrica y en 1929 la electrificación de la línea del ferrocarril. Después de un crecimiento a ritmo lento experimentado en la segunda mitad del siglo XX, tanto el núcleo de la Abeja como el sector de la Colonia Oller se desarrollaron en el marco del boom constructivo de principios del siglo XXI y acabaron formando un núcleo urbano, aunque de dimensiones modestas, continuo

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